Hace unos días empece a leer el libro: "COMENTARIOS REALES DE LOS INCAS" del autor reconocido mundialmente como Garcilazo de la Vega, realmente este libro me ha conmovido de principio a fin y es que no solo se trata de un recuento sino se trata de una guía que nosotros como peruanos debemos tener... ustedes podrán hacer ligeras comparaciones de cómo era la política en tiempos del imperio incaico y como se ejerce en nuestros tiempos... la verdad que lo de ahora es una vergüenza y no solo por estos temas recientes de una revocatoria que es vox populi y para muestra un botón:
En el capítulo XIII de Algunas leyes que los Incas tuvieron en su gobierno se menciona que nunca tuvieron pena pecuniaria ni confiscación de bienes, porque decían que castigar en la hacienda y dejar vivos los delincuentes no era desear quitar los malos de la república, sino la hacienda a los malhechores y dejarlos con más libertad para que hiciesen mayores males. Es decir, los que cometían atrocidades o simplemente desobedecían las reales órdenes del Inca se le castigaba con la muerte! claro está que ellos se encargaban de confirmar tal falta y de acuerdo a la gravedad castigaban al faltoso, sin embargo hoy en día tenemos que nuestras cárceles están estallando de gente que nunca y escúchelo bien NUNCA se van a rehabilitar en la sociedad por que los hemos convencido que esa manera de vivir es la más adecuada para el sistema, les decimos de manera muy subliminal roba que después el estado te mantendrá en una jaula dándote alojamiento, comida y demás que se dice que son prohibiciones pero sólo para el papel que no sabe dar testimonio real de lo que pasa día a día, así que no te preocupes...
... No podía el juez arbitrar sobre la pena que la ley mandaba dar, sino que la había que ejecutar por entero, so pena de muerte, por quebrantador del mandamiento real. Hay de los jueces de ahora que se dejan "aceitar" por mentecatos inescrupulosos que creen que todo lo pueden hacer con el cochino dinero mal habido, si estuviese vigente esa ley no existirían esos jueces corruptos pero ni en broma.
... No tuvieron apelaciones de un tribunal para otro, en cualquier pleito que hubiese, civil o criminal, porque, no pudiendo arbitrar el juez, se ejecutaba llanamente en la primera sentencia la ley que trataba aquel caso y se fenecía el pleito...
